Síndrome de horner

El síndrome de Horner, también conocido como síndrome de Bernard Horner, es un desfile de síntomas y signos provocados por el daño o el mal funcionamiento de los nervios del tronco simpático.

El tronco simpático es un conjunto de neuronas que surgen a la derecha y a la izquierda de la médula espinal, atraviesan el tórax y ascienden, bilateralmente, hasta el cuello y la cara.
Las causas del síndrome de Horner son numerosas; su identificación es muy importante para establecer la terapia más correcta (terapia causal).

Los signos más característicos del síndrome de Horner son: ptosis, miosis y anhidrosis. Sin embargo, la anisocoria, la dilatación lenta de la pupila y la conjuntiva inyectada en sangre también son muy comunes.

Para un diagnóstico correcto, son esenciales: la exploración objetiva, la evaluación de la historia clínica, algunas pruebas oculares y algunos exámenes de diagnóstico por imagen.

¿Qué es el síndrome de Horner?

El síndrome de Horner -también conocido como síndrome de Bernard Horner o parálisis oculosimpática- es un conjunto de síntomas y signos resultantes del daño o mal funcionamiento de un grupo particular de nervios del sistema nervioso simpático. Este grupo particular de nervios es el llamado tronco simpático o cadena simpática.

TRONCO DEL BONITO

Los nervios que componen el tronco simpático surgen de la médula espinal, atraviesan el tórax y desde allí ascienden al cuello y la cara.

La emergencia nerviosa es bilateral, por lo que las secciones derecha e izquierda del cuerpo tienen cada una su propia inervación.

¿ESTADO CONGÉNITO O ADQUIRIDO?

El síndrome de Horner puede ser una condición adquirida, es decir, desarrollada en el transcurso de la vida como resultado de un evento específico, o una condición congénita, es decir, presente desde el nacimiento.

Entre la forma adquirida y la congénita, la primera es mucho más común, representando el 95% de los casos clínicos.

EPIDEMIOLOGÍA

El síndrome de Horner congénito se produce a razón de un caso por cada 6.250 nuevos nacimientos.
Se desconoce la prevalencia del síndrome de Horner adquirido: los médicos dicen que es una afección poco común.

Causas

El síndrome de Horner está causado por una interrupción de la señalización nerviosa a través de los nervios del llamado tronco simpático. Como se mencionó en el capítulo anterior, esta interrupción puede ser causada por un daño nervioso o un mal funcionamiento del nervio.

Pero, ¿qué puede dañar o hacer funcionar mal las terminaciones nerviosas que componen el tronco simpático?
Antes de responder a esta pregunta, es importante señalar que la cadena simpática comprende diferentes tipos de nervios, colocados en serie y denominados "neuronas de primer orden", "neuronas de segundo orden" y "neuronas de tercer orden".

El daño o mal funcionamiento que desencadena el síndrome de Horner puede afectar a uno de estos tres tipos de nervios.

CAUSAS QUE PUEDEN ACTUAR A NIVEL DE NEURONAS DE PRIMER ORDEN

Las neuronas de primer orden del tronco simpático se extienden desde el hipotálamo hasta la médula espinal (tracto hipotalámico-espinal) a través del tronco cerebral.

Alterar el funcionamiento de estas células nerviosas del tronco simpático o dañarlas, lo que puede provocar el síndrome de Horner, puede ser:

  • Un accidente cerebrovascular
  • Un tumor cerebral
  • Un traumatismo en el cuello
  • La presencia de siringomielia. La siringomielia es un trastorno neurológico caracterizado por la formación de quistes llenos de líquido en la médula espinal.
  • La esclerosis múltiple y todas aquellas patologías que conducen a la pérdida progresiva de la vaina de mielina de las células nerviosas mielinizadas.
  • Encefalitis
  • Síndrome medular lateral (o síndrome de Wallenburg)

CAUSAS QUE PUEDEN ACTUAR A NIVEL DE NEURONAS DE SEGUNDO ORDEN

Las neuronas de segundo orden del tronco simpático se extienden desde la médula espinal, atraviesan la parte superior del tórax y terminan a nivel del cuello.
Alterarlos hasta el punto de provocar el síndrome de Horner puede serlo:

  • La presencia de un tumor pulmonar. La masa tumoral provoca la compresión de los nervios simpáticos, que dejan de funcionar correctamente. Los médicos denominan al conjunto de síntomas provocados por la presencia de la masa tumoral con el término técnico de "efecto de masa".
  • Un schwannoma. Los schwannomas son tumores benignos que surgen de las células de Schwann en el sistema nervioso periférico. Las células de Schwann pertenecen a las llamadas células de la glía, que proporcionan estabilidad y apoyo a los numerosos nervios del cuerpo humano.
  • Daño en uno de los principales vasos sanguíneos que conectan con el corazón (por ejemplo, la aorta)
    • Cirugía de la cavidad torácica
    • Una tiroidectomía
    • Una lesión traumática sufrida en la base del cuello
    • Parálisis de Klumpke. Es una posible consecuencia de un traumatismo. Su origen es una afectación del plexo braquial.
    • La presencia de un tumor de la glándula tiroides, debido al mencionado "efecto de masa".
    • La presencia de bocio. El aumento de tamaño de la glándula tiroidea provoca una compresión nerviosa, con consecuencias similares a las creadas por las masas tumorales.

Síntomas y complicaciones

Los signos más característicos del síndrome de Horner son:

  • Miosis persistente: Es la condición por la que la pupila permanece con un diámetro estrecho incluso en ausencia de luz.
  • Ptosis: Consiste en una caída parcial o total de los párpados superiores o inferiores. Esta condición también se conoce como párpados caídos.
  • Anhidrosis: Es el término utilizado por los médicos para describir la reducción o la ausencia total de sudoración. En el caso del síndrome de Horner, la anhidrosis afecta a la cara o sólo a una parte de ella.

Además de estos signos, también hay muy a menudo:

  • Anisocoria: Es el término médico utilizado para indicar una anchura diferente de las pupilas de los ojos, incluso cuando ambos ojos están bajo la misma iluminación.
  • Dilatación lenta de la pupila con luz tenue
  • Pérdida del reflejo cilioespinal: El reflejo cilioespinal es un centro nervioso del mismo nombre, situado en el cuello, cuya estimulación provoca la dilatación de la pupila.
  • Conjuntiva inyectada en sangre
  • Iris heterocromático: Esto significa que un individuo tiene iris de diferentes colores. Este signo sólo se encuentra en las formas congénitas del síndrome de Horner.
  • Pelo liso en un solo lado de la cabeza: Al igual que el iris heterocromático, este signo clínico también es exclusivo de las formas congénitas del síndrome de Horner.

¿CUÁNDO VER AL MÉDICO?

Dado que entre las causas del síndrome de Horner se encuentran algunas afecciones muy peligrosas para la vida, es aconsejable buscar atención médica (o acudir al hospital más cercano) cuando aparezcan los signos mencionados. Sólo una investigación médica exhaustiva puede aclarar la naturaleza exacta de las manifestaciones y su gravedad.

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