¿Qué son las gotas para los ojos?
El colirio es un preparado oftálmico, generalmente de base acuosa, medicado o no, que puede utilizarse para tratar o aliviar trastornos o condiciones patológicas que afectan a los ojos, pero no sólo.
De hecho, hay colirios que también se utilizan con fines de diagnóstico y durante los exámenes de especialistas (por ejemplo, colirios que provocan midriasis).
La solución o suspensión que compone el colirio está contenida en envases monodosis o multidosis que permiten liberar el producto en forma de gotas, para que pueda aplicarse fácilmente.
Sin embargo, tras la instilación del colirio, no es raro experimentar ardor, malestar y aumento del lagrimeo.
Composición y características
¿Cómo se hace una gota para los ojos?
Como se ha mencionado anteriormente, un colirio puede consistir en una solución o suspensión acuosa. En este último caso, las partículas suspendidas en el vehículo acuoso deben ser de un tamaño tal que no causen irritación o lesión en las capas externas del ojo.
Aparte del vehículo acuoso, los componentes del colirio pueden dividirse en dos macrogrupos: excipientes y principios activos.
Excipientes
Los excipientes son esenciales para permitir que las características, la estabilidad y la vida útil del preparado oftálmico se mantengan en el tiempo. Más concretamente, los excipientes añadidos a un colirio pueden utilizarse para: favorecer la solubilidad/suspensión del principio activo en el vehículo acuoso; hacer más viscoso el preparado; ajustar el pH de la sustancia al del ojo; evitar la degradación de la formulación y/o la contaminación bacteriana (conservantes); mantener la tonicidad del producto; etc.
Mantenimiento de la isotonía de un colirio.
En cuanto al pH de la solución/suspensión oftálmica, durante la fase de formulación se pueden añadir determinadas sales que, ejerciendo una acción amortiguadora, son capaces de mantener el pH en valores precisos considerados óptimos. A este respecto, cabe señalar que el pH del líquido lagrimal es similar al del plasma y se sitúa en torno a 7,4. Desgraciadamente, no siempre es posible mantener el pH de los colirios en estos valores. Por ello, en general, se intenta conseguir unas condiciones de pH que permitan la mejor estabilidad y mantengan la eficacia de la formulación final, pero que al mismo tiempo sean lo menos irritantes posible para las mucosas de los ojos.
Por lo tanto, es evidente la importancia de la elección de los excipientes, que deben seleccionarse cuidadosamente para evitar que interfieran con la acción del colirio y para no provocar efectos secundarios desagradables, como ardor y enrojecimiento.
Sustancias activas
Las sustancias activas contenidas en un colirio pueden ser diferentes y varían en función del efecto deseado del producto final.
Los medicamentos en forma de colirio contendrán verdaderos principios activos capaces de ejercer una acción farmacológica. Dependiendo del principio activo que contengan, los colirios pueden adquirirse libremente (medicamentos de venta libre, SOP o sin receta), o previa presentación de una receta médica (repetible, no repetible, etc.).
También existen colirios no clasificados como medicamentos, que pueden contener otras sustancias activas -como extractos de plantas- con diferentes propiedades, como las de antienvejecimiento, emolientes, calmantes, lubricantes o hidratantes.
Tipos de gotas para los ojos y clasificación
Existen muchos tipos de colirios que pueden clasificarse de diferentes maneras. Una de las clasificaciones que se pueden hacer, por ejemplo, es subdividir los diferentes colirios según el tipo de trastorno o enfermedad para el que está indicado su uso. A continuación, por lo tanto, se ilustrarán brevemente algunos de los principales tipos de colirios sobre la base de esta clasificación.
Gotas para los ojos anti-rojeces
Los colirios recomendados para prevenir o reducir el enrojecimiento de los ojos suelen ser soluciones isotónicas enriquecidas con emolientes y sustancias refrescantes.
Gotas para los ojos para los ojos secos
En el caso de los ojos secos, puede ser útil el uso de colirios que contengan ingredientes hidratantes, humectantes y lubricantes.
Gotas para los ojos para alergias
En caso de conjuntivitis alérgica y queratoconjuntivitis, se pueden utilizar colirios con principios activos de acción antihistamínica y antialérgica para controlar los síntomas.
Al mismo tiempo, también es posible utilizar colirios a base de corticosteroides activos. Por supuesto, el médico prescribirá el tipo de colirio más adecuado a las necesidades de cada paciente.
Gotas para los ojos para la inflamación
Los colirios utilizados para combatir la inflamación pueden estar elaborados con principios activos de acción antiinflamatoria, ya sean no esteroideos (AINE - antiinflamatorios no esteroideos) o esteroideos (corticosteroides).
Los AINE utilizados en la preparación de colirios incluyen el diclofenaco y el ketorolaco, mientras que los corticosteroides incluyen la dexametasona, la hidrocortisona y la fluorometolona.
Qué necesita saber antes de usar las gotas para los ojos
En primer lugar, es muy importante pedir siempre el consejo de su médico antes de ponerse cualquier tipo de colirio en el ojo, aunque esté disponible libremente sin receta. En general, no se recomienda el autodiagnóstico ni la autoprescripción de una terapia, ya que existe el riesgo de generar efectos secundarios desagradables.
Una vez abierto el producto, conviene comprobar la validez del medicamento: algunos colirios, especialmente los destinados a tratar infecciones oculares, pierden su eficacia terapéutica entre 5 y 7 días después de su apertura.
Además, es imprescindible seguir las indicaciones de su médico y/o las instrucciones del prospecto del colirio a utilizar, tanto en lo que se refiere a la dosis del producto como a la frecuencia y duración de la administración.

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